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jueves, 23 de noviembre de 2017

El regreso de Lilith


Lilith, la demoniaca primera mujer que abandonó a Adán según la tradición judía.

Algunas interpretaciones rabínicas aseguran que durante la creación aparece insinuada una tercera presencia humana, Lilith, que hunde sus orígenes en la tradición mesopotámica. El Judaísmo no la ha deificado, pero la ha empleado para introducir el concepto del mal ligado al erotismo femenino


FUENTE: Diario El País


"Y de la costilla que Dios tomó del hombre, hizo una mujer, y la trajo al hombre. Dijo entonces a Adán: Esto es ahora hueso de mis huesos y carne de mi carne; ésta será llamada Varona, porque del varón fue tomada", relata el libro del Génesis sobre la creación bíblica de la primera mujer en la faz de la tierra, Eva.
No en vano, una extendida interpretación rabínica considera que la referencia, en un versículo anterior, a que "Dios creó varón y hembra los creó" significa que hubo otra mujer antes, la cual terminó abandonando el Paraíso. Según esta tradición judía, Lilith es esa mujer que precedió a Eva, y que, una vez lejos de Adán, se convirtió en un demonio que rapta a los niños en sus cunas por la noche y una encarnación de la belleza maligna así como la madre del adulterio.
Más allá de esta tradición hebrea, el origen del mito de Lilith parece contar con raíces sumerias o acadias. En concreto había en Mesopotamia, según el arqueólogo británico Reginald Campbell Thompson, un grupo de demonios femeninos derivado de la criatura Lilitú (Lilu, Lilitu y Ardat Lili) con unas características que responden a esta figura mitológica: eran mitad humanas y mitad divinas, usaban la seducción y el erotismo como armas; y la noche era su hábitat natural. Todos estos súcubos, en cualquier caso, tenían las cualidades de lo que luego se ha representado como los vampiros, aunque cubiertos de pelo, y derivaban de la palabra "viento" o "espíritu". Esta tradición habría pasado más tarde a la cultura judía a través de los semíticos residentes en Babilonia. Los judíos adaptaron así al hebreo el nombre de esta criatura maligna hasta vincularlo posiblemente a la palabra "laila" (traducido como noche).

Patrimonio del MNBA: "El embrujador", de Cesáreo Bernaldo de Quirós

El embrujador es un óleo de gran tamaño concentrado en una figura singular, la del gallero dueño de oscuros poderes, que le da nombre.



Cesáreo Bernaldo de Quirós
fue un artista argentino que abarcó todos los géneros: figuras, paisajes, naturalezas muertas, obras alegóricas. Fue profesor en la Escuela Nacional de Artes Decorativas y presidente de la Academia Nacional de Bellas Artes.
En 1942 adquió una gran extensión de tierra sobre las barrancas del río Paraná, cerca de la ciudad homónima, creando un museo con una vasta colección de armas, muebles, adornos y objetos de gran valor artístico.


web 
Museo Nacional de Bellas Artes, Buenos Aires, Argentina


Comentario sobreEl embrujador

​El poeta Leopoldo Lugones llamó a Quirós “el pintor de la Patria” (1), definición aún vigente en algunos círculos de la cultura argentina. Iniciado en la pintura bajo la guía del valenciano Vicente Nicolau Cotanda, Quirós completó sus estudios con Ángel Della Valle y Reinaldo Giudici en la academia de la Sociedad Estímulo de Bellas Artes, donde ingresó en 1897.
En 1900 viajó becado para perfeccionarse en Roma; a partir de ese momento su carrera fue en ascenso: obtuvo una primera mención en la Bienal de Venecia de 1901, la compra de su cuadro Los segadores por el Museo de Arte Moderno de Barcelona en 1907, el Gran Premio y medalla de oro otorgados en la Exposición Internacional del Centenario (1910), donde se le dedicó una sala especial, y expuso en muestras realizadas en España, Estados Unidos, Canadá y Gran Bretaña en los años 20 y 30.
Aquel primer viaje le había permitido recorrer Italia y España, donde tomó contacto con los artistas españoles Joaquín Sorolla e Ignacio Zuloaga, este último un referente para el desarrollo del estilo y para las elecciones temáticas del artista. A su regreso a Buenos Aires, en 1907, Quirós se sumó al grupo Nexus, que además integraban Collivadino, Ripamonte y Fader, entre otros.
Si bien abordó desde el paisaje hasta la naturaleza muerta, en el conjunto de su obra se destacan especialmente aquellas pinturas dedicadas a gauchos y otros personajes identificados con la vida rural y la historia argentinas, en especial la época de las montoneras. A partir de 1916 y durante diez años, Quirós se retiró al interior de Entre Ríos, donde estudió minuciosamente a los hombres y mujeres que trabajaban y frecuentaban el lugar, materia prima a partir de la cual realizó la serie de Los gauchos, presentada en una gran exposición en Amigos del Arte (1927).
Pero ya en 1919 la temática había aparecido en ocasión de la muestra individual en Müller, donde El embrujador concitó el interés de la crítica y el público (2). El Estado no fue ajeno a esa atracción: adquirió el óleo que pasó a formar parte de la colección del MNBA. En la década del 60, Los gauchosestarían en el centro de la puja entre las autoridades políticas y Jorge Romero Brest, cuando las primeras aceptaron la donación de treinta pinturas por parte de Quirós, con la obligación de su exposición permanente, sin acuerdo del director del MNBA (3).
Como varias obras de la serie, El embrujador es un óleo de gran tamaño concentrado en una figura singular, la del gallero dueño de oscuros poderes, que le da nombre. Esta relación entre la imagen y la palabra, que se establece también en el caso de las obras con varios personajes y aun en aquellas con contenido narrativo, no es ajena al carácter esencialista del discurso pictórico de Quirós, abocado a “fijar la vida pasada, la vida guerrera y romántica de esa provincia (Entre Ríos)” (4) El curandero (inv. 7092, MNBA), El patroncito (inv. 7107) y también Aves de presa (inv. 7088) y Lanzas y guitarras (inv. 7090), por nombrar solo algunos ejemplos, no son retratos propiamente dichos, si bien se conoce la identidad de los modelos que posaron para su elaboración (5), ni escenas históricas, sino más bien versiones de una tradición y unos valores vernáculos que trascienden el paso del tiempo (6).
Marta Penhos

Notas al pie

1— Fue parte del discurso que pronunció Lugones durante el banquete-homenaje a Quirós realizado en septiembre de 1928 en el Teatro Cervantes, y al que concurrieron políticos e intelectuales destacados del momento. Véase: Carlos A. Foglia, Cesáreo Bernaldo de Quirós. Buenos Aires, Ediciones Culturales Argentinas, 1959, p. 29.
2— Véase, por ejemplo: “Las tres exposiciones del año”, Augusta. Revista de arte, Buenos Aires, vol. 3, nº 17, octubre de 1919, p. 170. Otras críticas, como la de Atalaya a la muestra de 1927, no manifiestan la misma valoración entusiasta, véase: Jorge López Anaya, 2005, p. 154.
3— Este conocido episodio, que terminó por decidir la renuncia de Romero Brest a la dirección del Museo, exhibe con claridad la tensión entre los sectores conservadores, que apoyaban el “arte nacional”, frente a la militancia a favor de la renovación artística que sostenía Romero Brest. Véase: Andrea Giunta, Vanguardia, internacionalismo y política. Arte argentino en los años sesenta. Buenos Aires, Paidós, 2001, p. 263; María José Herrera, “Romero Brest en el MNBA: la hora de los curadores” en: María José Herrera (dir.), Exposiciones de arte argentino 1956-2006. La confluencia de historiadores, curadores e instituciones en la escritura de la historia. Buenos Aires, Asociación Amigos del MNBA, 2009, p. 22-23.
4— Citado en: Foglia, op. cit., p. 25.
5— Muchos de ellos están consignados en las fichas del catálogo incluido en Gutiérrez Zaldívar, 1991.
6— La historiografía del arte argentino coincide en ubicar a Quirós como deudor del regionalismo español: punto de partida naturalista con juegos de luz y sombra y acentos de color, véase entre otros: Payró, 1988, p. 194-195 y López Anaya, 2005, p. 154. Una caracterización del partido estético que compartían pintores como Fader, Bermúdez y Quirós en Diana B. Wechsler, “Impacto y matices de una modernidad en los márgenes. Las artes plásticas entre 1920 y 1945” en: José Emilio Burucúa (dir.), Nueva historia argentina. Arte, sociedad y política. Buenos Aires, Sudamericana, 1999, vol. 1, p. 280-281.

Bibliografía

1978. CÓRDOVA ITURBURU, Cayetano, 80 años de pintura argentina. Buenos Aires, Librería La Ciudad, p. 21.
1988. PAYRÓ, Julio E., “La pintura” en: AA.VV., Historia general del arte en la Argentina. Buenos Aires, Academia Nacional de Bellas Artes, vol. 6, p. 194-195, reprod. color p. 197.
1991. GUTIÉRREZ ZALDÍVAR, Ignacio, Quirós. Buenos Aires, Zurbarán, nº 19.07, reprod. p. 427.
2005. LÓPEZ ANAYA, Jorge, Arte argentino. Cuatro siglos de historia (1600-2000). Buenos Aires, Emecé, p. 152-154, reprod. color p. 153.

sábado, 18 de noviembre de 2017

Una pareja contra la corriente

Por muchos años la musa y modelo de Lev Tchistosky fue su propia esposa.


Tengo especial simpatía por estos artistas que son matrimonio "para toda una vida". Tanto Lev Tchistovsky como Irene Klestova no se obnubilaron por los cambios artísticos de comienzo de siglo XX, se mantuvieron fieles a la academia. Tienen algo de anacrónico, es cierto. Pero hoy por hoy, esa tozuda permanencia en la belleza es lo que llama la atención y marca la diferencia.

Lev Tchistovsky

Lev Tchistovsky nació en 1902 en Pskov, Rusia y murió en Cenevieres, Francia en 1969. Dejó un incalculable legado en sus obras. Fue un pintor figurativo, centrado en temas pictóricos de desnudos.

viernes, 17 de noviembre de 2017

Dos escultoras, una época y muchos prejuicios

Lola Mora trabajando en arcilla, en su taller con un modelo.


Hoy se conmemora el Día del Escultor en Argentina, en homenaje a la escultora más famosa de este país: Lola Mora, nacida un 17 de noviembre de 1866.
Tanto la argentina como la chilena Rebeca Matte Bello (1875-1929) compartieron una época signada por los prejuicios. Aunque las dos vivieron en Italia, no existen documentos que certifiquen que se conocieran, pero ambas representan una misma lucha: la de la mujer abriendo paso en un mundo de hombres.



LOLA MORA


Lola Mora fue una artista que se destacó en espacios generalmente vedados a las mujeres de su época y fue la escultora argentina más halagada y discutida de los últimos años del siglo XIX y comienzos del siglo XX. 
Su obra más conocida es la "Fuente de las Nereidas", denominada popularmente como Fuente de Lola Mora, un conjunto escultórico de mármol de Carrara que se inauguró el 21 de mayo de 1903.​
Entre los homenajes que ha recibido se encuentra la institución del 17 de noviembre, fecha de su natalicio, como Día Nacional del Escultor realizado por el Congreso de la Nación Argentina y la creación en 1998 de los Premios Lola Mora, con el propósito que "rompa con los estereotipos de género, promueva la igualdad de oportunidades y los derechos de las mujeres".

jueves, 16 de noviembre de 2017

Osamu Obi: El paso a paso en una de sus pinturas



Osamu Obi es un artista japonés que posee un exquisita factura. Publicó en una red social el proceso de creación de una de sus pinturas. Muy interesante y sorprendente, a la vez.


La obra será exhibida en el Museo Hoki durante tres años. "Si vienes a Japón -dice el artista en su facebook- ven a visitar el Museo Hoki. Allí se pueden ver muchas pinturas de realismo de artistas japoneses". Algún día iremos.

Museo Hoki


martes, 7 de noviembre de 2017

La influencia de los prerrafaelistas: Lawrence Alma Tadema

Under the roof of blue Ionian weather (1901)

Lawrence Alma-Tadema (1836-1912), fue un pintor neerlandés neoclasicista de la época victoriana, formado en Bélgica y afincado en Inglaterra desde 1870. Es conocido por sus suntuosos cuadros inspirados en el mundo antiguo.
Su relación con los prerrafaelistas es evidente al comprobar la temática de su obra, su amor por la naturaleza femenina y la exquisita factura de cada una de sus pinturas.


El artista

Nacido en Dronryp, pueblo frisón del municipio de Menameradiel, era hijo del notario Pieter Tadema, quien murió cuando Lawrence tenía solo cuatro años. Alma era el nombre de su padrino. Su madre (muerta en 1863) era la segunda esposa de su padre.
En principio, Lawrence tenía que seguir los pasos de su padre, pero al final se decantó por el arte y lo enviaron a Amberes donde en 1852 ingresó en la Academia de Egide Charles Gustave Wappers. Después estuvo en el taller de Jan August Hendrik Leys.
En 1859 ayudó a Leys en sus últimos frescos en el recibidor del ayuntamiento en Amberes. Es la exposición de la colección de Alma-Tadema en la Grosvenor Gallery de Londres en invierno 1882-1883, había dos cuadros suyos que marcan el inicio y fin de este primer período, dos autorretratos de 1852, y "Regateo", con Alma-Tadema pintado en 1860.

lunes, 6 de noviembre de 2017

Se puede vivir sola y bien en 20 ilustraciones



El ilustrador Yaoyao Ma Van As, ha tenido una interesante idea y ha creado una galería de imágenes tratando de reflejar en ellas lo que es vivir sola y las ventajas que esto implica. La finalidad es comprender la  magia de hacer lo que se nos antoje en cuanto a la libertad sin preocuparnos por nada ni por nadie.


Las personas somos seres que nos podemos adaptar a todo aunque en un principio nos cueste trabajo. Todo por primera vez causa miedo o sentimos cierta prevención, pero definitivamente somos seres que podemos tomar diferentes posturas frente a la vida, todo es cuestión de tener esa disposición y tomar el riesgo.
Algo que a muchos nos aterra es la soledad, deseamos sentirnos acompañados. Sin embargo es bueno tener nuestro propio espacio aunque sea por un tiempo, y averiguar si definitivamente vivir solo es tan difícil como muchos lo creen. (Mentes curiosas)